Cómo te puede engañar un interiorista

Soy consciente de que no voy a hacer amigos dentro de la profesión con este artículo. Pero me parece importante, y sobre todo justo, poner las cartas boca arriba. Si estás pensando en contratar a un interiorista, antes deberías echar un vistazo a estas «3 artimañas que un diseñador de interiores puede utilizar para falsear sus honorarios».

Hace unos días recibimos en el estudio la llamada de un potencial cliente que, después de preguntar lo habido y por haber sobre la normativa urbanística que podría afectar a su futuro negocio, después de que le informáramos sobre los pasos a seguir, de que le enviáramos nuestra guía de fases y honorarios de interiorismo comercial y le explicáramos ciertos apartados que no tenía claros, de que le enviáramos presupuesto cerrado y ajustado a su proyecto particular; nos llama, y nos dice que en su localidad hay diseñadores que cobran 10 €/m2, y que cómo osamos cobrar más del doble que estos.

Bien, más que osados, somos transparentes, y precisamente, entre otras cosas, cobramos por todo lo que hemos resuelto, que no ha resuelto el señor de los 10 €/m2; para que Ud., a posteriori, encargue solo una distribución de espacios por 10 €/m2.

Todo se reduce al precio del kilo de carne, que es el mismo, o similar, para mi, y para el compañero/a de los 10 €/m2. ¿Qué quiere decir esto? Que todos los interioristas tenemos la sana costumbre de comer a diario, el señor/a de los 10 €/m2 también. Y su kilo de carne, o el mío, lo paga el cliente, de una forma o de otra. Me explico.

Una de las razones por las que nació este blog, era la gran confusión existente sobre las funciones que debería asumir la profesión de interiorista o diseñador de interiores. Nosotros lo tenemos claro, pero no tanto la gente de a pie —aunque a tenor de la polémica generada por este artículo, que intentaba aclarar la diferencia entre un decorador y un diseñador de interiores, he de asumir que quizá el propio colectivo no lo tenga tan claro.

Desde la humildad, voy a intentar arrojar luz sobre esta marabunta de funciones y productos, y, a su vez, intentar que como cliente dispongas de toda la información para decidir libremente a quién quieres o quién necesitas contratar.

Porque no nos engañemos, en todo sector existe picaresca, no hay más que ver la ilustración inferior. Y una cosa es ofrecer diferentes productos y tarifas para adaptarse a las necesidades y preferencias del cliente, y otra muy distinta, aprovecharse del desconocimiento y la confusión existente para colarle gato por liebre.

Cómo te puede engañar un interiorista. Ilustración de Samuel D. Ehrhart, "Daily scene in the Louvre".

3 artimañas con las que te puede engañar un interiorista o diseñador de interiores

Tenemos por obsesión combatir la confusión con transparencia, por eso hace más de un año, a través de la web, hicimos públicos nuestros honorarios en forma de guía, hoy ya vamos por la segunda edición, y todavía no he encontrado ningún estudio que haga algo similar, ya no digo igual, digo similar; y esto me entristece.

Hacer público lo que cobras por tu trabajo y los entresijos del interiorismo, conlleva que te llamen y te digan cosas como la comentada, y alguna peor. Pero no pasa nada, no nos importa. Cada cual es dueño de sus acciones y las técnicas comerciales de los compañeros y compañeras de profesión son tan válidas como las nuestras, siempre y cuando no sean ilegales y aun siendo algunas poco éticas —a mi parecer.

Entremos en materia. Voy a hablarte sobre 3 tretas o artimañas mediante las que un interiorista puede falsear sus honorarios. Aunque, siendo escrupuloso, debería dividir la lista en 2+1. Acepto que me pongan la cara morada por considerar tretas las dos primeras. Si bien podrían denominarse simplemente estrategias comerciales, a mi parecer se acercan bastante a la definición de treta, artimaña, engaño, truco, estratagema… Aunque, por supuesto, acepto que cada cual las llame como quiera. Faltaría más.

Sin embargo, reconozco que es una exageración llamar truco o artimaña a la tercera, pero bueno, repito lo mismo, cada uno que las llame como quiera. El objetivo de este texto es simplemente ponerlas de manifiesto. No juzgo, aunque tengo opinión, sostenida claramente por los palabros elegidos.

1) Distintos productos, distintos precios.

Suena lógico. Supongamos que me quiero comprar un coche. Finalmente me decido por un Seat Ibiza que anuncian desde 8.900€. Pero claro, viene sin asientos de cuero, sin rueda de repuesto, sin llantas de aleación, la pintura metalizada son 500€ más, el control de velocidad 300€ más, el control del sistema de audio por voz 100€ más, etc. Al final, el Seat Ibiza, te puede salir por 8.900€ o por 20.000€.

Veamos cómo se traduce esto en un proyecto de interiorismo. Un proyecto tiene, o puede tener, multitud de «extras». Si hablamos de interiorismo comercial, que es nuestra especialidad, comenzamos por una serie de entrevistas personales que llevan al estudio y análisis del modelo de negocio y de la competencia, seguimos por la elaboración del programa de necesidades, DAFO del negocio… para concluir esta primera parte en una simple distribución de espacios.

Fíjate en que, dentro de una distribución de espacios, hay bastantes aspectos a tener en cuenta. Pero también puedes llamar por teléfono a un «interiorista», encargarle un «proyecto», y que te entregue por email a los dos días un plano con una simple distribución de espacios, para lo que no ha observado ninguno de los aspectos señalados —y todavía podría añadir más factores a tener en cuenta.

Con esto no quiero decir que esa distribución de espacios sea incorrecta o inválida. Todo lo contrario. Puede ser suficiente para determinadas situaciones, pero no es un proyecto de interiorismo y debes tenerlo en cuenta a la hora de comparar precios.

Aun en el caso de que tú, o quien sea, pretenda llamar a eso proyecto de interiorismo, para ser sensatos y realistas, deberías compararlo con otro proyecto, o plano —más acertado en este caso—, de características similares.

Nos habíamos quedado en la distribución de espacios, pero hay más todavía.

Un proyecto de interiorismo puede contener —o no—, además de lo ya reseñado, un estudio y posterior diseño de la instalación de iluminación, climatización, electricidad y resto de instalaciones técnicas. Definición de acabados, materiales y detalles constructivos. Estudio de colores, un presupuesto de ejecución material real, un estudio/análisis/selección de elementos decorativos menores, diseño personalizado de mobiliario, análisis de necesidades y preferencias del target, búsqueda de proveedores de materiales y/o mobiliario, etc, etc.

El listado de aspectos a tener en cuenta implica que el desarrollo del proyecto varíe desde un par de días de trabajo hasta un par de meses, o tres, cuatro, cinco… Pero repito, el kilo de carne cuesta lo mismo, y los mencionados 10 €/m2 pueden ser, en algún caso, incluso caros.

2) Comisiones.

Las comisiones en el sector construcción-servicios en el que nos movemos están a la orden del día. No solo de bárcenas y correas vive la comisión.

Si pensabas que no existían, y que alguien puede cobrar por un proyecto de interiorismo completo el módico precio de cero euros, o 10 €/m2, permíteme decirte que la ingenuidad se paga, y muy cara.

En este estudio nunca aceptamos comisiones por prescribir un producto

En ciertos proyectos actuamos también como parte ejecutora. Es decir, ejecutamos nuestros propios proyectos, los construimos. Como constructores, tenemos ciertos descuentos en materiales y productos, es lógico y normal. Para un fabricante no es lo mismo vender 10 unidades de una lámpara al año, que vender una unidad en 10 años. A grandes rasgos, en ese descuento que nos ofrece el proveedor está nuestro beneficio como constructores. El cliente no paga sobrecoste, paga lo mismo —generalmente menos— que lo que le costaría la lámpara en la calle.

Hasta aquí todo bien. Porque la figura del constructor, seamos nosotros o sea quien sea, simplemente ejecuta, compra, vende… lo que el proyectista o interiorista prescribe. Digamos que no hay intereses económicos que puedan desvirtuar, encarecer o sobrecomisionar el proyecto.

Y ahora viene lo importante. Sé que alguno se soliviantará y pondrá el grito en el cielo, de forma anónima por supuesto. Pero es lo que hay, así funciona el circo —para algunos.

El problema viene cuando te ofrecen, y aceptas, comisiones como proyectista o interiorista. Desde ese momento tu objetividad estará en entredicho. ¿En qué te basas a la hora de elegir uno u otro material? ¿En tu comisión o en la relevancia para el cliente/proyecto? El cliente nunca lo sabrá, pero lo más peligroso es que ni siquiera tú lo sabrás.

Repito, y recalco: En este estudio nunca aceptamos comisiones por prescribir un producto. Nunca.

Después de más de 10 años en este sector, habiendo trabajado tanto por cuenta ajena como por cuenta propia, y habiendo participado de una u otra manera en diversos estudios de mercado, puedo afirmar sin temor a equivocarme —entre otras cosas porque nos ofrecen comisiones frecuentemente— que, cuando existen grandes diferencias de precio entre productos o proyectos de interiorismo similares, la única razón que sustenta esta diferencia son las comisiones del interiorista.

Es habitual que una tienda de decoración, una tienda de mobiliario, una tienda de cortinas… ofrezcan «proyectos de interiorismo». No suelen cobrar por ello, y en ocasiones nos preguntan cómo es posible. La respuesta está en este apartado y en el anterior. No suelen ofrecer un proyecto de interiorismo completo —en muchas ocasiones porque no pueden, o no saben— y viven de las comisiones, o margen de beneficio en este caso, que aplican al producto; normalmente mobiliario, iluminación, decoración, etc.

En primer lugar, como cliente, deberías evaluar qué incluye y qué no incluye ese «proyecto de interiorismo». Y, en segundo lugar, asume que si no te cobran, o cobran muy poco por el proyecto, es porque este incluirá tooooodo su producto, o tooooodo aquel producto cuyas comisiones, o margen, cubran su kilo de carne. Kilo de carne que, te recuerdo, cuesta lo mismo que el mío. La ecuación es muy simple, solo es cuestión de preferencias.

Resumiendo, cuando hablamos de tipos de proyectos diferentes me remito a la primera artimaña. Cuando hablamos de tipos de proyectos similares, los precios serán similares, de lo contrario, no tengas duda, existen comisiones de por medio (2ª artimaña).

3) Calidad, experiencia, resultados y el buey de Kobe.

Evidentemente, existe una salvedad en la que estarás pensando. No todos queremos ganar lo mismo, y no todos quieren un Seat Ibiza. Cierto. Los hay que mueren por un Mercedes, por un BMW o por un Volvo. Pero hasta eso debe de estar claro para el cliente, que puede extraer gran cantidad de información observando la trayectoria del interiorista de turno. Simplemente, observando detenidamente una página web se pueden entender muchas cosas.

Existe un producto para cada necesidad y otro para cada bolsillo. Cierto también. Como comentaba al principio, no es lo mismo un proyecto de interiorismo que solo incluye una distribución de espacios a distancia, que uno que conlleva, para bien o para mal, 3 meses de trabajo.

De la misma manera, tampoco es lo mismo que el proyectista lleve 20 años diseñando negocios, a que lleve 10, 5 o ninguno. Lo mismo ocurre con la cantidad, calidad, diversidad, difusión, línea y filosofía de sus proyectos. Por esto, antes de contratarnos, intentamos que nuestros clientes conozcan nuestra filosofía y trayectoria para que puedan valorarla y compararla.

Cada uno de estos factores son, en mayor o menor medida, valorables por el cliente, y también por el proyectista. Y, evidentemente, el valor que cada cual otorga a un producto, o proyecto de interiorismo en este caso, sea cliente o interiorista, es muy subjetivo. Cuando el valor percibido entre ambos se encuentra en sintonía es cuando se dan proyectos geniales.

Siguiendo con la metáfora, no es lo mismo comer carne de Rubia Galega, bien rica por cierto, que comer buey de Kobe, que, aunque no tengo el gusto de haberlo probado, se comenta que es la carne más sabrosa del mundo. Pues hay interioristas que comen buey de Kobe, otros que comen Rubia Galega, etc, etc.

Con todo esto no quiero juzgar a nadie, no hay una técnica buena y una mala. Simplemente creo que no es ético que el cliente desconozca dónde y cómo invierte su dinero. Los beneficios e ingresos de todo interiorista atienden a uno, o varios de estos apartados, y el cliente debe saber a cuál o cuales.

¡Transparencia señores, transparencia!

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Imagen: Samuel D. Ehrhart [Public domain], Wikimedia Commons.

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Sobre Iván Cotado

Mi profesión y mi pasión es el diseño de interiores. Realizamos todo tipo de proyectos de arquitectura interior comercial en los que el diseño, la funcionalidad y la contribución al negocio tengan un papel destacado. En este blog te contamos todos los secretos del diseño interior visto, como no, desde dentro, desde el interior. Desde A Coruña, Galicia; para todo España.

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  • Cris

    Hola! se que este post es de hace tiempo, pero como si estuviese a la orden del día…
    Yo soy diseñadora de interiores, formada en universidad, y además diseñadora gráfica y marketiniana… trabajo en un estudio de cocinas de mi familia, aconsejo de todo lo que sé a nuestros clientes y a los que no son clientes pero vienen a por un presupuesto de cocina también acabo aconsejándoles porque es mi pasión. Hace un tiempo hemos cambiado nuestra política con respecto a un pequeño inconveniente que nos hemos ido encontrando.
    El problemilla en cuestión viene cuando aparece un “ingenuo” posible cliente con un plano de un arquitecto, para una casa que van a construir o que esta en los cimientos, diciendo que su arquitecto le ha dicho que vaya a las tiendas de cocinas a que le den ideas y le hagan distribuciones, para una cocina para dentro de uno o dos años. Nosotros les decimos que cobramos 100€ por el estudio de una correcta distribución de los elementos de la cocina, incluidas instalaciones eléctricas y fontanería necesaria, materiales, mano de obra necesaria, electrodomésticos necesarios, presupuesto completo de todo, planos de todo, imágenes en 3D etc…como profesionales que somos.
    Esos 100€ se los descontaremos del total del presupuesto de la cocina en el caso de que nos compren. Por el momento ningún “ingenuo” de esos ha querido acordar esto y pagar 100 miseros euros porque van a otras tiendas y se lo hacen gratis. Pero yo no voy a estar perdiendo uno o dos o tres o mas días de trabajo para no cobrar nada por nuestro trabajo, el cual es exhaustivo en cada una de las cocinas que amueblamos y reformamos y nos comprometemos con nuestro trabajo siendo consecuentes con todo lo que hacemos.
    Esto el cliente no lo valora, el GRATIS tira más. Nosotros no trabajamos de gratis, porque valoramos nuestro trabajo. El que trabaja sin cobrar se tira piedras a su propio tejado.

    • Cris

      Por cierto, hemos probado con 100€ con 200€ e incluso con unos les dijimos 50€ a ver que pasaba y ni así, salen corriendooooo jajajaja. La gente esta cada vez más mal acostumbrada al gratis total.

    • Hola Cris, ante todo gracias por pasarte y dejarnos tus acertadas impresiones.

      Como bien dices, lo gratis tira mucho. Pero hay matizaciones que hacer. En primer lugar, no es todo el mundo. Hay un tipo de persona muy concreta que siempre busca el beneficio propio sin importarle el resto. Tiene mucho, mucho que ver con la falta de empatía, con no ponerse en lugar del otro, y con un pensamiento muy arraigado en este país en los últimos tiempos que deja entrever que todos los empresarios, aunque sean autónomos, están forrados y son unos ladrones.

      Sin embargo si le dieras la vuelta a la tortilla y les plantearas si ellos estarían dispuestos a trabajar sin cobrar, responderían sin dudarlo que no. De ninguna manera. Esta es la razón por la que muchos, y no les culpo, han optado por ocultar sus honorarios bajo opacas comisiones. Es el camino más fácil, no lo niego. Pero el menos honesto. He de confesar que, en ocasiones, me siento tentado a adoptarlo. Pero de momento… ¡¡resistiré!!

      Lo que comentas es un fenómeno conocido en el mundo del marketing como “bajada de bandera”. Una vez cobras se establece en la mente del consumidor una señal de peligro que hace que analice el precio. Esto siempre se hace de forma relativa y da para un libro. Pero lo que ocurre aquí, básicamente, es que el consumidor compara con la práctica totalidad de competidores tuyos que NO cobran por el diseño de la cocina. Entonces piensa que lo estás timando. Si no tuviéramos la mentalidad que tenemos analizaríamos la cuestión con un poco de detenimiento, pero no lo hacemos. Creen que los timas. Salvo que… establezcas de forma clara cuál es tu valor añadido. Aquello por lo que cobras. Pero esto, querida mía, es harto complicado.

      Dicho esto he de decir que luego SIEMPRE vienen los problemas. El usuario de lo gratis recibe aquello por lo que pagó y que, como mínimo, nunca estuvo claro, porque había partes ocultas. Por no hablar, y extendernos en exceso, de que el que abriga lo gratis y el que lo ofrece nunca fueron amigos de la calidad, aunque luego la exigencia es perniciosa y olvidadiza.

      Y ahí andamos los que pretendemos seguir por el camino del valor y la honestidad. Luchando con la vida, que diría el otro.

      Disculpa la extensión en la respuesta, pero no es un tema baladí. Gracias por el interesante intercambio ;)

      Un saludo.

      • Cris

        Gracias a ti!
        Mas de una vez les digo que a nadie le gusta trabajar gratis…en diversas ocasiones, no sólo la que comentaba, algunos lo entienden, pero otros piensan que les estas timando por algún lado.
        Hasta que llega la comparación con las grandes superficies…(la que sea, me da igual) y entonces les comento que si esto allí les sale más barato será por algo, no será lo mismo ni calidad ni atención ni medios ni servicio, pero, no hay problema, “ve y compra allí”. Yo no ofrezco lo mismo que ellos ni quiero compararme con ellos, el valor no es el mismo.
        A los días aparecen de nuevo, porque se han dado cuenta que en esa gran superficie, les cobran incluso más por menos… transporte y montaje sin incluir, sin medición, y ¿si faltan piezas? y? y? y?…todo eso no esta incluido.
        Nosotros a veces lo vemos a leguas, los más desconfiados y que van de listos, acaban comprando en sitios donde se la meten doblada y no son ni serios ni sinceros ni competentes.
        Cosas de la vida. Historias de estas tengo para escribir un libro o un blog, supongo que como tú y muchos de los que comentan por aquí.
        Como siempre digo: no puedes comparar un vestido de primark, con uno de zara, y estos dos con un vestido a medida. No valen lo mismo ni tienen la misma calidad. Nadie regala duros a cuatro pesetas.

        Encantada de seguirte y seguir interactuando contigo y otros colegas en ostros posts!
        Saludos!

        • Gracias Cris. Veo que lo tenemos claro ;)

          Saludos.

  • Pingback: Qúe narices significa ser interiorista()

  • Joaquin

    Buenos días Iván, me ha “sorprendido” y gustado a la vez tu texto.
    Desde hace 26 años me dedico a la decoración textíl, junto a un socio tengo una pequeña empresa de confección e instalación.
    Colaboramos con “decoradores”, interioristas, arquitectos….como verás solo he entrecomillado a los/las “decoradores”.
    Tenemos la mala experencia, y extraña, que no nos acepten un presupuesto porque “era muy barato” y seguro que tenía alguna trampa. Curiosamente, ese trabajó posteriormente llegó a nuestras manos como subcontratados por una “decoradora” (otra vez entrecomillado). Y es verdad que tenía truco, nuestros precios no están inflados por una asesoramiento que es inesistente de una profesional que no es tal…no sé si es politícamente incorrecto decir que no deja de ser una señora aburrida que ni siquiera te puede emitir una factura.
    Luego pasamos al ejemplo contrario, el que comentas, “es que sus precios están muy inflados porque X me lo hacer por X menos”.
    ¿Mismos materiales?.
    ¿Mismas garantías?.
    ¿Donde está el CIF en ese presupuesto?.
    ¿Se ha dado cuenta que el metraje es muy escaso?.
    ¿Tiene un seguro de responsabilidad civil esa empresa?.
    ¿No le parece extraños que solo trabaje sabados y domingos?.
    Pienso que el sector de la decoración está invadido de una serie de personas que porque pasaron 2 años en una tienda o 6 meses en un estudio, se consideran “decoradores” o interioristas….¡porque tienen buen gusto!.
    El intrusismo es bestial, lo mismo entienden de cortinas que saben que muro de la vivienda se puede derrumbar….¡porque tienen buen gusto!. Nada que el Pladur y la silicona no pueda arreglar.
    Este sector necesita una buena limpieza.
    Un saludo.

    • Hola Joaquín, gracias por pasarte y comentar.

      Como diría alguno “ande andará”. Pero bueno, en cierto modo tenemos lo que nos merecemos. Lo que no entiendo es como algunos todavía ser sorprenden. Tenemos que empezar a entender que la gente seria y buena en lo suyo, por extrañas razones fisiológicas que los obligan a comer a diario, pretende ganar dinero trabajando. Y aquí ya podríamos entrar en el debate del “beneficio justo”, un debate interesado y pernicioso que suelen evocar los amantes del “low cost”.

      Hay una frase que me encanta: “si pagas con cacahuetes solo podrás contratar monos”.

      Un saludo.

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  • Jmsl

    A nosotros en valencia nos engañó la empresa Nogales proyectos de interior al no hacerse cargo de fallos graves en la reforma integral de nuestra casa. Tras pagar con todos nuestros ahorros una reforma integral encontramos con posterioridad muchos fallos y muy graves. Todo lo que al principio fueron sonrisas se borro por completo y se dieron a la fuga desapareciendo por completo h no atendiendo a nuestras peticiones.

    • Hola “Jmsl”, permíteme decirte que no me parece bien que realices una crítica como esta bajo un seudónimo. Lo primero que deberías hacer es identificarte, y ya sería la leche si pusieras la crítica en su blog, web, redes sociales o en Google, que, dicho sea de paso, he visto que tienen 12 relucientes críticas positivas y ninguna negativa.

  • Ana

    Un gran post, siento verdaderamente haber metido la pata por falta de formación, asesoramiento o simplemente, por “analizar la competencia errónea”, aunque duras palabras, que en mi caso me han identificado; en este caso como “principiante ávida de trabajo”, como resultado = 0 clientes. No te quito razón, es más te la doy toda :) , gracias por compartir con nosotros vuestras experiencias. Mi error, poner precio a mi tiempo (infravalorado), en vez de valorar mi calidad como profesional, y grado de implicación. Por otro lado acepto críticas constructivas o consejos, en el caso de proyectos en 3D, que al final sólo se quedan en eso, y el cliente te deja literalmente “tirado” y sin cobrar. Yo lo utilizo para mostrar mis conocimientos gráficos y de diseño, y además lo especifico. ¿No debería incluirlos en Portfolio/Blog? ¡¡Gracias!! Un saludo

    • Gracias Ana. De todo se aprende, y de los palos más.

      Respecto a si debes o no incluir los 3D en tu portfolio, primero, no seré yo quien te diga lo que debes hacer. A veces me cuesta tomar mis propias decisiones, como para tomar partido en las ajenas.

      Pero en todo caso, siempre que seas honesta yo no veo problema. Cualquier cosa que hagas forma parte de tu vida laboral, no veo inconveniente en incluir las 3D en el portfolio siempre que no intentes vender como lo que no son. Pero insisto, esto es solo mi opinión.

      Un saludo Ana. Y gracias por pasarte.

  • ernesto

    Tienes que hacer también un artículo sobre la picaresca de ciertos falsos “usuarios” de nuestros servicios o sobre la picaresca de los intrusos que se hacen pasar por interioristas…No estoy con ello disculpando a los decoradores o diseñadores de interior que parecen corredores de ganado por Kg.o m2, que mas da. Estos casos; que presentas, pueden ser debidos a cierto hartazgo motivados por “clientes” sin escrúpulos. Me explico, hay personas que se dedican a plagiar, copiar o simplemente aprovecharse del trabajo de los demás, se permiten el lujo de pedir presupuestos y piden ideas, anteproyectos y partidas presupuestarias, te tienen trabajando una semana o dos para ellos y llegado el momento de aceptar, simplemente se echan para atrás…pues o bien les parece caro, no es su estilo o espera que ahora no tengo dinero….Tu sorpresa es cuando te encuentras calcado tus ideas, proyecto y respecto a las partidas presupuestarias las hace a “grosso modo” un paletilla con una cuadrilla por 1/3 de lo presupuestado. Pero más sorpresa aun cuando te viene el mismo “cliente” a suplicarte o decirte que el Ayuntamiento le ha cerrado el local porque incumple las normativas y el CTE y que por un módico precio le soluciones el problema….Por eso, hasta cierto punto encuentras lógico (si detectas un listillo/a) lo de un cálculo aproximado del m2… va que chuta!. Un saludo.

    • Hola Ernesto, gracias por pasarte.

      Acepto tu argumento, todos lo hemos sufrido/visto alguna vez. Pero no comparto la posición de responsabilidad, por otra parte habitual en este sector, de culpar siempre a la situación y/o al cliente.

      Lo que cuentas tiene fácil solución. No mover un dedo, no realizar bocetos, avances de ideas, anteproyectos, dibujos, visitas, etcétera, etcétera… hasta que exista un encargo de por medio. No se acabaría el mundo, algunos llevamos años haciéndolo. Lo que sí se acabarían son los “listillos/as”.

      Un saludo.

  • Ana

    Hola Ivan soy de Aguascalientes Mexico soy Interiorista recien egresada (hace 2 años) me encanta leer tu blog por que tocas puntos muy importantes.
    te platico, estoy satisfecha con todo lo que aprendi en mi universidad en cuanto la aportacion de conocimiento de diseño, composicion, metodologia, etc. pero desgraciadamente sales sin ninguna base de saber como cobrar un proyecto. te educan para ser trabajador y no emprendedor de tu propio estudio.
    y en lo personal nos ha resultado dificil esa parte.
    en cuanto lo que comentas de las comisiones…
    lo comparo a lo que con lo que aqui competimos, son empresas que venden material y te frecen un proyecto GRATIS, pero desgraciadamente las personas aun no tienen la cultura de reonocer nuestro trabajo como interioristas y se van con el q les da “Gratis” el proyecto, al final de cuentas esos provedores su negocio es vender el material no les importa que el proyecto se entregue incompleto que al contrario de nosotros que nosotros como interioristas llegamos al detalle del detalle.
    siguenos ilustrando con tus articulos y experiencia, eres una inspiracion para los nuevos diseñadores saludos

    • Gracias por tus palabras Ana, veo que las prácticas de “dudosa ética” se dan a ambos lados del gran charco.

      Fuerza y a por ellos.

      Un saludo.

  • Pingback: Por qué lo llaman proyecto de interiorismo()

  • casas diseñadas

    Hola Iván.
    Tienes toda la razón. Pero un consejo: creo que has escrito esto en caliente. El comienzo está muy bien, pero despues se extiende demasiado. ¿Puedes decirlo todo en un texto más breve? Lo leería encantado, pero es mucho texto…..
    A mi me tiene sucedido muchas veces. Una por ejemplo: colocando una carpintería de aluminio el cliente le dice a mi operario si le puede soldar unos hierritos. Me llama el chico y le digo que si. A la hora de pagar la carpintería le digo que la soldadura son 30 €. Se enfada y me dice que como puedo cobrarle 30 € por una soldadura de 2 minutos. Y tengo que explicarle que sus dos minutos para él son para mi: que el operario coja el coche, venga a la nave, cargue el equipo, suelde, cargue de nuevo y vuelva a traer el equipo para despues volver a la obra: hora y media larga de tiempo. Y lo entendió.
    O como el del chiste con un ruidito molesto en el coche, que no le solucionan en ningun taller. Y cuando llega al último le dice: ya veo donde es. Coge el destornillador y le aprienta un tornillo. 30 euros. El hombre se enfada. ¿Treinta euros por apretar un tornillo? Oh, no. Apretar el tornillo son 2 euros. Saber que tornillo hay que apretar, 28.

    • Hola “casas”.

      Tu dos primeras palabras están muy bien. El resto es mucho texto, permíteme que lo obvie y que, tal como haces tú, te devuelva el consejo: si no tienes tiempo para leer mil palabras que, según dices, tengo “toda la razón”, no quisiera tenerte yo en una obra.

      Y por cierto, en este estudio, en caliente, solo hacemos soldaduras.

      Saludos cordiales.

      • casas diseñadas

        Hola de nuevo.

        Tienes ABSOLUTAMENTE toda la razón. Me he inmiscuido torpemente, sin aplicarme el cuento, ja, ja. Me está muy bien. Pero yo no he dicho “que no tenía tiempo” de leer tu texto, solo que se me hacía largo. Respecto de que no quisieras tenerme en una de tus obras porque no “he tenido tiempo de leer MIL” palabras….tu mismo. Y no voy a decir nada al respecto para no ofenderte.
        Pero en resumen, te sigo dando la razón. Muchas veces mis clientes sólo se han ido a la ultima página del presupuesto para ver “cuanto” y no molestarse siquiera en estudiar “que” le estoy ofertando y donde está la diferencia. Y yo siempre he dicho que si compras un coche para ir a Madrid lo mismo vas en un ibiza que en un mercedes. Pero si quieres un mercedes, hay que pagarlo.

        Esperando no haberme extendido demasiado.
        Igualmente, un cordial saludo.

        2015-03-10 20:51 GMT+01:00 Disqus :

  • Studio OG Interiorismo

    Más que cómo te puede engañar un interiorista, deberías hacer un post de: “como te pueden engañar los que venden proyectos de interiorismo sin ser profesionales del oficio”. Aunque esto ya queda reflejado en el conjunto de temas tratados.

    Perdón por el ladrillo anterior, pero es que hoy me ha pillado este tema algo calentito.

    Saludos

  • Studio OG Interiorismo

    Hola Ivan, por supuesto yo no soy partidario ni mucho menos de ese tipo de proyectos que se han puesto de moda “low cost” o los ya gratuitos y que parece que hasta el fontanero te hace.. En muchas ocasiones como digo me levanto y me largo sin dar más explicación que la evidente para el que la quiera contemplar. Pero la realidad es otra, los pagos a final de més hay están y de alguna manera hay que cubrir dichos gastos o cerrar. Ayer mismo un posible cliente me dice: “Es que yo voy a la tienda X y me hacen todo el proyecto de interiorismo gratis para venderme sus muebles, y el proyecto ya me lo hace el arquitecto” y mi respuesta es: Y también te define todo el proyecto interior y te presenta acabados, posibilidades, cromatismos, iluminaciones, adecuadas a tus espectativas y clientes? te hace infografias detallas de calidad ? te plantea alternativas? y a lo que me contesta: No se pero me hace el proyecto… Y no estamos hablando de alguien que no se lo pueda permitir. Simplemente es que no valora en absoluto la propuesta, pensando que es algo que se lo hacen en muchos sitios y gratis o casi.

    Con estos planteamientos a donde vamos a parar ? Las tiendas de muebles vendiendo que hacen proyectos de interiorismo y los arquitectos también haciendo proyectos interiorismo y en amos casos ninguno hace el verdadero proyecto de interiorismo. Entonces la pregunta es… y que hace o que pinta el interiorista de verdad?.

    Mucho intrusismo y poca profesionalidad que hace la que gente tome nuestro oficio como algo que casi hace cualquiera, tanto el que vende muebles como el que hace estructuras y cálculos de forjados.

    Ya no hablemos de todos esos sitios que reformas cutres que se añaden el titulo de Proyectos de interiorismo, vamos hasta pintores tengo visto. Yo no veo a nadie que no tenga la titulación pertinente que se ponga en su negocio “Proyectos de Arquitectura”, porque sabe que le puede caer un paquete pero en lo nuestro es como cualquiera vale. Viene al caso del de los 10€/m2, por favor… Lamentable pero cierto. Y la culpa es nuestra por permitirlo y no denunciarlo pero a perdón que esto no es edificación es verdad cualquiera puede y sabe hacerlo…

    Supongo que se nota cierto grado de indignación pero es que no trato de disimularlo.

    Aprovechar para darte las gracias por el blog es muy interesante ver otras opiniones y experiencias de alguien que realmente cuida la profesionalidad.

    Saludos!

    • Veo que estás ‘quemado’, y no es para menos. Lo que comentas es lo que vemos en el día a día, a ellos nos enfrentamos. Y pienso que no hay más forma de hacerlo que intentando que el cliente perciba nuestro valor, el valor de nuestros proyectos.

      No digo que el ‘proyecto’, o lo que sea que venda el pintor, o el de la tienda de muebles, no tenga valor, lo tendrá, pero será diferente. Es decir, es otra cosa, y como tal tiene otro precio, o ninguno.

      Lo que tenemos que explicar de forma meridianamente clara es qué incluye nuestro proyecto, es decir, por qué cobramos; y qué no incluyen ese otro proyecto. De ahí, la importancia, modestia aparte, que, creo, tiene este artículo y otros como este.

      Saludos.

      • Antonio

        Buenas tardes. La verdad es que teneis razones sobradamente fundadas en lo que se ve a pie de calle. Pero así está el mercado. Un pintor con gusto y buenas manos, puede llegar a aprender a manejar un programa de diseño 3D y realizar un proyecto con acotaciones, distribucion de moviliario, capas, tipos de muros a realizar, colores, texturas, tipos de iluminacion al detalle y desde cualquier perspectiva. Hasta llegar a cualquier punto por escondido que este en el proyecto y renderizar todas y cada una de las zonas del mismo.
        Digamos, que este PINTOR tiene los contactos mas que necesarios referente a industriales que van a realizar dicho proyecto, como para ponerse en contacto con ellos, hacer las visitas pertinentes y expecificar las calidades que el cliente quieres valorar. Claro está, que dependerá mucho de la filosofia de trabajo de este “equipo” y de el caché que pretenda obtener con sus trabajos. Las tecnologías (programas de diseño ) están al alcance de todos. Y hay muchos industriales con muchas ganas de demostrar que no son uno más. Sí, quizás sea intrusismo, pero así es y así será el mercado. Competencia a todos los niveles. Quizás deberían mucho de estos que nunca se han manchado la camisa, trabajando entre carpetas y mostrarios de tejidos y un maravilloso Macintosh en su despacho, ponerse a hacer con otro tipo de herramientas, lo que el mismo ha proyectado con el ordenador.

        • Hola Antonio. Gracias por pasarte.

          El verdadero problema de todo esto es que, todavía, muchos no han entendido que hacer interiorismo no es “manejar un programa de diseño 3D”. Eso, efectivamente, cualquiera puede hacerlo. Confundimos la herramienta con la capacitación.

          Un saludo.

  • Studio OG Interiorismo

    Yo como diseñador de interiores tanto por cuenta ajena como propia desde 2006 en Barcelona y actualmente en Lugo pienso que hay que diferenciar entre el profesional que cobra por prescribir (poner en memoria X material) y el que se encarga de la contratación y ejecución llave en mano por lo que comisiona como contratista de la obra que ejecuta al ser el responsable directamente ante el cliente de los elementos suministrados, subcontratas e instalaciones realizadas. Claramente son dos cosas completamente diferentes que creo que “NO se dejan claras aquí”.

    Una cosa es comisionar por poner un producto en memoria y otro es comisionar por realizar el pedido y responsabilizarse directamente de dicho producto o servicio. Porque si tu vendes la lámpara y el cliente tiene algún problema con ella tu vas ha ser el responsable de solucionar dicha incidencia y asumir los costes derivados del problema, llegando al punto de incluso tener que comprar otra para reponerla. Además yo no se como trabajan los demás y casi ni me importa pero cuando un cliente te contrata un llave en mano que suele ser la mayoría de veces al realizar el proyecto, los precios no son PVP ni de coña, aplicandose un porcentaje del descuento profesional al conjunto de trabajos y suministros para entrar en un precio de ejecución competitivo.

    Por otra parte la situación real que vivimos, en ciudades con poca cultura en este oficio hace que el 85-90% de los posibles clientes no estén dispuestos a pagar lo que realmente vale el proyecto de interiorismo regulado y completo, con la falsa creencia popular que no somos profesionales tal pueda ser un arquitecto o aparejador titulados que parece que si tienen derecho a cobrar los proyectos y direcciones de obra. Además se junta la creencia que por el simple hecho de que el arquitecto desarrolla el proyecto estructural del inmueble ya le incluye el proyecto de interiorismo tal cual pueda hacer un interiorista profesional. (sin querer faltar a nadie dios me libre dejarme decir que pocos he visto con un grado aceptable como interiorista). Por lo que en ocasiones acabas haciendo un precio que no se corresponde con lo que debiera y después búscate la vida para ofrecer un precio adecuado en las ventas de los productos que conforma el proyecto, en el caso que corresponda. Y lo peor de todo es que o lo haces tu o lo hace el de la competencia por lo que pierdes el encargo directamente sin opción alguna por la diferencia de precio del proyecto en ocasiones “gratis” que es lo que mira el cliente que no valora el verdadero profesional. Por suerte no son todos así,aveces directamente me tengo marchado sin más.

    Muchas veces la culpa de que se cobren comisiones que pudieran ser aplicadas directamente al cliente es solo culpa del propio cliente.

    Ya no entremos en todos aquellos multiservicios de poca monta que se atreven a poner Interiorismo y realmente se dedican hacer baños, cocinas y arreglamos de persianas. Que no hacen más de desvirtuar al profesional cualificado de cara al público en general, y que pienso no son perseguidos y sancionados como debieran.

    Así que solo falta que ya nos hechemos mierda encima los pocos que amamos y nos dedicamos profesionalmente a este oficio tan bonito y complejo.

    Un saludo!

    • Gracias por tu comentario OG, estoy totalmente de acuerdo contigo en la primera parte, no en la segunda.

      Tal como dices, claro que es muy diferente “el profesional que cobra por prescribir (poner en memoria X material) y el que se encarga de la contratación y ejecución llave en mano, por lo que comisiona como contratista de la obra que ejecuta al ser el responsable directamente ante el cliente de los elementos suministrados, subcontratas e instalaciones realizadas”. De hecho, así trabajamos en muchas ocasiones. Creo que queda suficientemente claro en el párrafo que comienza así: “En ciertos proyectos actuamos también como parte ejecutora. Es decir, ejecutamos nuestros propios proyectos, los construimos. Como constructores, tenemos ciertos descuentos en materiales y productos, es lógico y normal…” Si no ha quedado claro, lo lamente, gracias por aclararlo. Pienso lo mismo.

      Respecto a la segunda parte de tu exposición, en la que justificas la realización de un proyecto “gratis” o a un precio menor de lo que crees que vale… para poder competir… no seré yo quien te diga, ni a ti ni a nadie, cómo tienes que vender tu trabajo, pero te diré que se acerca bastante a la definición de “competencia desleal” (definición que la Unión se empeña en eliminar) y contraviene todos los principios del branding comercial.

      Pero bueno, es totalmente legal, y si te aporta resultados, enhorabuena. Aunque pienso, que ese es el peor camino para que, como tú mismo comentas, “valoren tu trabajo”.

      Para terminar, te diré que “no pretendo echar mierda encima de nadie”. Simplemente ser honesto y arrojar luz sobre un engaño que se comete con el cliente en general. Callar y todo lo demás me parece corporativismo rancio, caduco y más propio de tiempos pasados.

  • J^2 Arquitectos

    Gracias por este artículo, solo dices verdades y esto se aplica en todo. Al final el cliente paga siempre de más y los que no intentamos coger comisión de ningunos nos ven como bichos raros

    • Gracias a vosotros por leerlo y difundirlo.

      Más que vernos como ‘bichos raros’, nos ven como ‘más caros’ ;)

      Un saludo.

  • Luis Alvarez

    Completamente de acuerdo. En el tema del precio por proyecto no es lógico cobrar por superficie (y menos a precio de ternera indochina). A la larga el tiempo pone a cada uno en su sitio y la gente que realiza una inversión importante para montar su negocio no la confía a alguien que no realiza ese mismo esfuerzo en su proyecto. Pero para ello necesitas tener una carrera contrastada como tu.
    Sobre las comisiones la realidad es que una vez aceptas la primera estás a merced del proveedor, que generalmente aprovecha para ofrecer su producto mas caro de lo que en realidad ya que sabe que lo vas a incorporar al proyecto. La primera vez que se me dio el caso un proveedor de estores, quiso darme 150 € y yo inocente le dije que se los descontara al cliente y… le descontó 50 €. Es una cuestión de principios: la comisión es un engaño al cliente.

    • Gracias por tu aporte Luis. Esa es otra realidad, no la abordamos en el post porque me parecía que enturbiaba más que aclarar. Pero, por si alguno quiere ampliar conocimientos, esto tiene todavía mucha más “chica”.

      Esta es la situación del comisionista. El proveedor ofrece una comisión al diseñador de interiores por colocar su producto, supongamos un 20% de la venta. Si aceptas, se prescribe el producto, o servicio, (mobiliario, iluminación, oficio, etc); el cliente paga el 100% de la factura y el interiorista se queda con el 20%, que factura al proveedor para que el cliente no se entere. Esta figura es poco ética, a mi parecer, pero es completamente legal. Se puede, incluso facturar.

      Pero aquí viene lo curioso. ¿Qué pasa si no aceptas? Pues pasa que el cliente en pocos casos se ahorra ese 20% porque el proveedor nunca, o casi nunca, vende al por menor por debajo de un “crítico”. Es decir, el cliente sigue pagando el 100%, tú como interiorista, no ingresas nada, y el proveedor aumenta su margen de beneficios en un 20% (los porcentajes son ficticios, pueden ser más, pueden ser menos).

      Moraleja, en realidad, es solo una cuestión de principios que, en realidad, no hace más que perjudicar tu cartera como profesional. Por contra, te purifica el alma, y te otorga autoridad para escribir artículos como este sin temor a que te “partan la cara”. Cosa que, lo digo con todas las letras, muchos no pueden hacer.

      Un saludo y gracias por aportar Luis.

      • Mónica

        Muy interesante!! y ya puestos y para ayudarme como novata en todo esto…entonces sólo cobraríamos por nuestro trabajo de diseño del proyecto y posterior ejecución (si el cliente acepta, claro) o estoy equivocada? Gracias, Iván!

        • Hola Mónica. Muchas gracias.

          No seré yo quien diga a nadie cuanto y/o cómo debe cobrar sus trabajos. En este post me limito a constatar una realidad. Y, en todo caso, comento cuál es nuestra forma de trabajar.

          Tal como se describe en el post, este estudio solo cobra por proyecto realizado, y por la asistencia técnica o dirección de obra (si es que se realiza). En caso de realizar la ejecución, sería la constructora la que cobraría.

          Un saludo.

  • ana

    cuando eres nuevo en este sector, leer este artículo te recalca que no estabas tan equivocado, muchísimas gracias Ivan

    • Gracias a ti por leer y difundir Ana. Saludos.

  • fernando ortuño

    totalmente de acuerdo ivan…

    • Gracias Fernando. Saludos.

      • Antonio

        Una pasada el artículo. Yo he reformado mi casa recientemente y uno de los miedos que tuve para no elegir un interiorista era que en mi ciudad, Córdoba, no vi gente que me diera garantías de resultado y saber de antemano cuanto cobraban. Sólo encontré alguna persona que se dedicaría a dirigir la obra pero poco más…. Suerte Iván,para la próxima te tendré en cuenta.

        • Gracias Antonio, ya sabemos que en Córdoba hay ‘hueco’ ;)

          Un saludo.

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