En la tienda del futuro nos atenderá un holograma. Ya lo digo Alfons Cornella, «todo aquel que pueda ser sustituido por una máquina merece serlo». El objetivo es mostrar la diferencia con esa máquina, aportar valor añadido, ayudar al consumidor. Pasar de vender a asesorar, y diseñar espacios destinados a generar experiencias memorables.
Sin identidad, todo lo que haces está muerto, es un simple atuendo, una vestimenta sin irrigación que tarde o temprano caerá descubriendo tus miserias. La identidad suele estar detrás de los negocios que funcionan a pesar de no ser los mejores en nada.
Las cosas que menos valoras, y probablemente las más importantes, son esas pequeñas cosas que utilizas a diario, que te facilitan la vida y el trabajo sin molestar, en silencio, sin intromisiones gratuitas. Estarás pensando en la lavadora, lo sé, yo también. Pero permíteme que como interiorista me acuerde del software CAD, de la impresora, de los medidores láser de distancias… y de los lápices y bolígrafos que, hasta la llegada del Pilot Down Force, no eran perfectos.
Quizá me ha fallado el respeto, quizá no he estado acertado en las formas, y pido disculpas por ello. Pero la Institución Colegial, y la profesión, están por encima de las personas que la componen, o componemos. Y cuando alguien se equivoca, es sano y beneficioso para el colectivo, manifestarlo, analizarlo, sacar conclusiones, aprender de los errores, tomar viento nuevo y enderezar con frescura y diligencia el rumbo equivocado. Yo, el primero.
Espero que este artículo, de verdad, sirva para zanjar, perdonar, aunar esfuerzos y trabajar todos en la misma dirección. Por y para el diseño de interiores.
¿De qué hablamos cuando hablamos de diseño? ¿Hablamos de belleza, despilfarro, ostentación, de un presuntuoso alardeo de condición singular? ¿O hablamos de posicionamiento, diferenciación, estrategia, inteligencia…? ¿Es caro el diseño por definición? ¿Es posible no utilizar diseño?
Te animo a leer este meditado, extenso y práctico artículo. Nada de definiciones filosóficas, solo ejemplos reales de lo que es y lo que no es diseño.
Te adelanto una respuesta: es imposible no utilizar diseño, has de elegir entre gastar en mal diseño o invertir en buen diseño.
Soy consciente de que no voy a hacer amigos dentro de la profesión con esto. Pero me parece importante, y sobre todo justo, poner las cartas boca arriba.
Si estás pensando en contratar a un interiorista, antes deberías echar un vistazo a estas 3 artimañas que un diseñador de interiores puede utilizar para falsear sus honorarios.